Unos poemas ahí
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1 Me anduve buscando los fascismos en los repliegues de la masa heteróclita
e incesante del pensamiento, ese flujo sin méritos. Me anduve buscando los
comu...
Hace 1 mes
Apuntes de un lector en el desierto
Diferente es el caso que protagoniza el narrador de El gaucho enfermo, composición en décimas de Evaristo Barrios (1889-1959), payador argentino nacionalizado uruguayo que supo enfrentarse en varias ocasiones a Juan Pedro López, y que fue un precursor del derroche humorístico de Abel Soria. La situación que presenta Evaristo Barrios parte de la oposición de la obra de Guillermo Cuadri antes referida: para evitar las recetas del curandero, “el gaucho enfermo” decide consultar a un médico de ciudad.
En su libro más conocido - El agregao - el escritor minuano Guillermo Cuadri, bajo la voz de su alter ego, el gaucho Santos Garrido, escribe una extensa carta donde sienta las bases del arte y la técnica del curandero. El texto es, además, un ataque frontal a la Medicina en general y a la labor de cada médico en particular y, por extensión, una actualizada crítica a las carencias del Sistema de Salud y los tejemanejes de las sociedades médicas. Santos Garrido encuentra entre las plantas y yuyos que rodean a su rancho todo lo necesario para cuarar cualquier enfermedad. Además, se permite dar cátedra de su ciencia con lujo de detalles a la manera del más rústico de los diccionarios médicos.
ELIAS CANETTI- El otro proceso de Kafka