miércoles, 7 de mayo de 2008

¿Quién lee a Juan Torora?



Juan Gualberto Escayola Méndez no integra el canon de la literatura uruguaya ni, mucho menos, es citado por otros autores, referenciado por estudiosos de la literatura o por lectores pasionales que se acercan a los libros con la mezcla exacta de pasión y voracidad. Juan Escayola escribió algunos textos con el seudónimo de 'El Caballero de la Noche' pero el nombre con el que dio a conocer la mayor parte de su obra fue con el de Juan Torora. Dentro de la poesía gauchesca (corriente tan variada y, por eso mismo, generalmente relegada), el nombre de Juan Torora es una nota al pie de otras entradas más ilustes como Carlos Roxlo, Yamandú Rodríguez o Fernán Silva Valdés. Algunos olvidados historiadores se valieron de su apellido original para rastrear una posible relación con Carlos Gardel. Luis Alberto Martínez lo menciona al pasar en su "Cardos sonoros", un hermoso poema que oficia como índice temático de la poesía gauchesca rioplatense (Mayuri, Damián, Nestor Feria, Serafín J. García, etc.). Como sea, no es Juan Torora un nombre de la Academia, la referencia bibliográfica o la Wikipedia. ¿Quién lee a Juan Torora? La respuesta es única: nadie.
En su obra "Volcao", Juan Torora se vale de cuarenta versos (repartidos en cuatro estrofas de diez lineas o formato décima) para realizar un pormenorizado análisis de la condición humana. Los giros deformadores del habla del gaucho no alcanzan a ocultar la potencia de una visión sobre el hombre que estremece por su cercanía. Leyendo "Volcao", subyace una visión pesimista sobre el hombre frente a su propia existencia, un giro nietzscheano ante esa sucesión de momentos que constituyen una vida.
A continuación, Juan Torora:

"VOLCAO"

Yo vide un bagual juyendo
puert´ajuera de un corral,
y a un gaucho taura, de un pial,
dejarlo como durmiendo.
Y vide al hombre corriendo
al impulso del tirón,
dírsele de sopetón
al bruto, con tal presteza,
que le apretó la cabeza
sobre´l mesmo revolcón.

Y pensé yo: "Si a la yegua
de la suerte la topara,
cuando por mi lao cruzara
en una juida sin tregua;
si al colegirle, a la legua,
su malévola intención,
en un diestro revolcón
sujetarla yo pudiera,
talvez mansa la tuviera
siempre a mi disposición.

Pero es al ñudo aguaitar
ese momento propicio,
pues cuando más lo acaricio
más distante lo he de hayar.
Talvez lo yegue a topar
cuando de esperarlo hastiao,
m´encuentre desalentao
y sin voluntá pa nada,
charlando con la pelada
mano a mano y entregao.

Pucha la vida!... Hay que dirla
yevando dale que dale,
y todita eya no vale
ni el trabajo de vivirla.
Nunca pretendí rendirla
al placer que me jué´esquivo;
pues siempre sobra motivo
pa que la suerte, sin tregua,
se me niegue... como yegua
cuando patea el estribo! (*)

(*) - Se ha respetado la ortografía del texto original.
Nota complementaria: La imagen que acompaña éste texto es obra del pintor argentino Florencio Molina Campos.

3 comentarios:

Belerofonte dijo...

Bienvenido. Ya agrego su blog a mis links.

Gonzalo Vázquez Gabor dijo...

Hola Martín

Encontré en un trozo de papel antiguo unas notas donde surge un poema de Don Delio Panizza, donde se cita a Torora . . .

“Aquí está, bajo el amparo venturoso de su cielo,
transformado por las musas en girón de eternidad,
o en metáfora de bronce, o en parábola de vuelo,
o mejor: en centinela de su bárbara heredad.

Aquí está, don Juan Torora, hecho numen y señuelo
por el campo abierto y vasto de la humana dignidad;
aquí está, como el emblema legendario de su suelo,
afirmando los derechos del lirismo y la verdad.

Aquí está, junto a las sombras invisibles pero ciertas,
de las legiones nativas, de las montoneras muertas,
por el bien, por la divisa, por la patria y el honor;

y, al influjo luminoso de su lira gaucha y clara,
inflamada de heroísmo pareciera que se alzara
la progenie malograda por el culto del valor!”

Cordiales saludos

Martín Bentancor dijo...

Estiamdo Gonzalo, muchas gracias por tu aporte. Y yo que pen´se que Torora estaba olvidado... Una saludo.